Breaking News



¿Existe La Escasez?

escasez-abundancia

Lo que muchos consideran como un “descubrimiento” de la abundancia, de los recursos o de las soluciones, queremos que entiendas que en realidad es la “creación” de la abundancia, de los recursos y de las soluciones.

Cuando vivir te hace desear una mejora, tu petición vibratoria de esa mejora pone en marcha el proceso de atracción y de materialización de esa mejora. Al vivir vuestras vidas de Primera Línea, no sólo estáis descubriendo mayores beneficios, sino que los estáis creando

Muchas personas se privan de gran parte de lo que desean porque no comprenden que la Fuente de recursos está en constante evolución, expansión y creación. Si no entiendes el Proceso Creativo de tu planeta y el importante papel que desempeñas en tu expansión, te encontrarás en el amplio grupo de los que experimentan la Conciencia de la escasez que genera este malentendido.

Este malentendido es la causa del sentimiento de competitividad. No viniste aquí para competir por los recursos de tu planeta. Viniste como creador. Si tu realidad espacio- temporal cuenta con los medios para inspirarte un deseo, te prometemos que también tiene la capacidad de conseguir la plena manifestación del deseo que te ha generado.

Viniste aquí sabiéndolo y hasta que no lo recuerdes del todo y lo apliques deliberadamente, estarás desconectado de tus principales recursos: la claridad, el conocimiento y la energía de tu Fuente. De hecho, esa es la única carencia que existe en el mundo y es maravilloso darse cuenta de que siempre, sin excepción, se debe a que lo has creado tú mismo.

Por este motivo, no tienes que competir con los demás seres con los que compartes el planeta. Nunca podrían privarte de algo quedándoselo ellos. En realidad, su existencia ensalza tu capacidad de recibir, pues la interacción te inspira tus deseos.

Todo deseo se puede hacer realidad salvo que no estés en sintonía con él. El sentimiento de competitividad, escasez o de recursos limitados, significa que no estás en sintonía con tu deseo.


Abraham Hicks

No hay comentarios