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Seis Claves Secretas para una Salud Radiante y una Vida Plena (Parte 5)


5. El principio del consumo eficaz de fruta. 

La fruta es el alimento más perfecto, el que consume menos energía durante la digestión y el que, a cambio, beneficia más al organismo. El único nutriente que consume el funcionamiento del cerebro es la glucosa. La fruta contiene principalmente fructosa (que se convierte fácilmente en glucosa) y un 90 a 95 por ciento de agua, por lo general, lo cual significa que limpia y alimenta al mismo tiempo.

La única dificultad con la fruta es que la mayoría de las personas no saben cómo tomarla de manera que el organismo aproveche al máximo sus nutrientes. La fruta siempre debe comerse en ayunas. ¿Por qué? El motivo es que la fruta no se digiere primariamente en el estómago, sino en el intestino delgado. Conviene que pase por el estómago en cuestión de minutos, al efecto de librar sus azúcares cuanto antes en el intestino. Pero si el estómago contiene carne o féculas, la fruta queda atrapada allí y empieza a fermentar. Es lo que ocurre cuando uno toma fruta como postre después de una de una gran comida, que queda una sensación desagradable para todo el resto del día. Para tomarla correctamente, la fruta debe ingerirse siempre en ayunas. 


La mejor fruta es la fresca, o el jugo recién exprimido. No es aconsejable tomar jugos en conserva, bien sean de lata o conservados en un recipiente de vidrio. ¿Por qué? Por lo general, el jugo se calienta durante el proceso de envasado y con ello adquiere una estructura química ácida. ¿Quiere saber cuál es la mejor adquisición que puede hacer? ¡Cómprese una licuadora! ¿Tiene usted coche? Venda el coche y cómprese una licuadora, que le llevará mucho más lejos. ¡Hágalo ahora mismo! El jugo se toma en ayunas, igual que la fruta misma, y se digiere con tanta rapidez que sólo quince o veinte minutos después ya se puede hacer una comida normal.


No soy yo el único que lo asegura. El doctor William Castillo, director del famoso Departamento de Cardiología de Framington (Massachusetts), dice que la fruta es el mejor alimento que existe para evitar las enfermedades de corazón. Ello es debido a que la fruta contiene bioflavinas que evitan el espesamiento de la sangre y las adherencias en las arterias. Además, vigorizan los capilares, y ya se sabe que la rotura de los capilares es causa frecuente de hemorragias internas y ataques cardíacos. 


Hace poco hablaba con un corredor de fondo que asistía a uno de los cursillos de salud promovidos por mí. Aunque se mantenía bastante incrédulo, aceptó que se incluyera la fruta, tomada oportunamente, en su dieta. ¿Sabe el lector lo que pasó? Pues que rebajó nueve minutos y medio de su tiempo en la maratón, redujo a la mitad el período de recuperación y se clasificó para la gran maratón de Boston por primera vez en su vida. 


Para terminar, algo más acerca de la fruta, y que conviene recordar siempre. ¿Cómo comenzar el día? ¿De qué alimentos debe constar el desayuno? ¿Es correcto levantarse de la cama y atiborrar el organismo con grandes cantidades de comida cuya digestión va a tenernos atareados todo el día? Por supuesto que no. 


Lo que se necesita es algo fácil de digerir, que suministre azúcares directamente utilizables por el organismo y que ayude a limpiar el cuerpo. Cuando se levante y a lo largo del día, mientras pueda soportarlo cómodamente, no tome nada más que fruta fresca o jugos recién exprimidos. Observe esta limitación hasta mediodía como mínimo. Cuanto más consiga resistir sin otro alimento en el cuerpo que la fruta, más horas tendrá el organismo para limpiarse. Cuando haya aprendido a prescindir del café y demás basuras con que suele intoxicar su organismo desde el principio de la jornada, notará un caudal nuevo de vitalidad y de energía, que actualmente no puede ni sospechar. Haga la prueba durante diez días, y ya lo verá. 


Anthony Robbins

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