Breaking News



Hablando con el Dinero

corazon-dinero

Por Pam Pappas

Como Mabel Katz a menudo comenta, hay un montón de cosas "raras" que hacemos en Ho'oponopono. Por ejemplo, decir "gracias" cuando un problema aparece. Eso es contrario a toda lógica, ¿verdad?

También hablamos a las cosas: coches, ordenadores, aparatos de cocina, casas, herramientas para esculpir, sillas, y mucho más. Todo esto suena muy extraño hasta que te enteras en Ho'oponopono, de que los así llamados objetos inanimados tienen tres identidades (subconsciente, consciente y superconsciente, todas ellas vinculadas a la Divinidad) al igual que la gente.

De hecho, el Dr. Ihaleakala Hew Len dice que no hay tal cosa como un objeto "inanimado". Todas las cosas tienen espíritu; y pueden responder a nosotros por cómo las tratamos. Dado que algunos de nosotros maldecimos rutinariamente las máquinas con las que trabajamos, estar hablándoles a las cosas no puede ser realmente tan extraño después de todo.

Pero ¿y si estas "cosas" pueden sentir cuando estamos disgustados con ellas? ¿Qué pasa si ellas también pueden responder cuando les mostramos gratitud? ¿Pueden aprender a hacer limpieza de Ho'oponopono junto con nosotros?

En Ho'oponopono, una de las cosas con las que podemos hablar es con el dinero. Las conversaciones que muchos de nosotros estamos teniendo con el dinero ¡son de temor!

La semana pasada tuve varias noches en las que no podía dormir, y despertaba a las 3 am. Estaba muy preocupada por asuntos de dinero. Pero en uno de los despertares, recordé que yo podía limpiar y hablar con el dinero.

Así, inquieta, en lo profundo de la noche, hablé con el dinero sobre mi negocio y cuentas personales. "Si yo, mi familia, parientes o antepasados ​​te han ofendido en pensamiento, palabra, obra o acción, lo siento. Por favor perdóname por todo lo que está pasando dentro de mí que me hace preocuparme tanto." También le pedí a mi niña interior que me ayudara para desprenderme de estos temores. Dije "Te amo", y me quedé dormida.

A la mañana siguiente me sentí inspirada para tomar un billete de 20 dólares de mi cartera y colocarlo debajo de un vaso de vidrio con agua a sus 3/4 partes. "Quiero cuidar mejor de ti", le dije al billete. "¡Ahhhhhh, gracias!" decía el billete. "Yo necesitaba eso. Si me dejas descansar aquí hoy, voy a volver a tu billetera y voy a limpiar a los demás. Así más querrán venir."

Mi intelecto encontró todo esto un poco ridículo, pero al mismo tiempo parecía hacer lo correcto. Me sentía como el niño que a menudo escucha de los adultos que las cosas que hace son estúpidas. Sin embargo, lo sentía como algo importante, como algo cobrando vida en mí de nuevo. Así que me preparé y me fui a trabajar, dejando los $ 20 en casa disfrutando de su día en un "spa".

En mi oficina, realmente sentí como la comodidad y la calidez se fueron filtrando en mí. "Querido Creador", oré, "por favor ayúdame en todo lo que hago. Por favor guíame en mi trabajo con mis pacientes. Gracias. Ayúdame a dejar de lado estas preocupaciones sobre el dinero... Te amo. Lo siento... por tenerlas. Gracias... por cuidar de mí".

El día corrió, y el siguiente...

El tercer día la factura de mi seguro llegó. El miedo aumentó cuando la miré; ¿habría suficiente para pagar? Le pregunté al dinero lo que necesitaba de mí. "¡Necesitamos que nos amen!" decía. "No sabemos si nos quieren o no." "Lo siento," le dije. "A veces me siento culpable por aceptar dinero." "Bueno, queremos estar contigo si tú puedes tomar una decisión", dijo.

¡Ciertamente! Este comentario me sorprendió por completo. "¡Oh, sí!" Yo le respondí: "Yo te quiero." "Entonces ámate a ti misma también, y vamos a venir contigo." decía.

Por ahora, pensé que debía estar completamente loca. ¿El dinero diciéndome que tengo que amarme a mí misma? Seguro seguro. Pero entonces mi compañero de oficina trajo más correo. Parece que hubo otro sobre.

Era un cheque -por concepto de una charla que había dado hace tiempo y que yo había olvidado.

Yo había estado profundamente en el miedo y la autocrítica, pensando que no estaba haciendo lo "suficiente". La culpa sobre la recepción fue el otro polo -y este ciclo constante, que se encuentra en muchos médicos y otros curanderos, se sentía horrible. Este dinero de la nada se sentía como un regalo de la Divinidad, un recordatorio de ser cuidado. Esto fue suficiente para ayudar a cubrir la prima del seguro para ese mes. "Gracias!" Dije. "¡Te amo!"

Algunos dirán que todo esto es una coincidencia, pero nunca se me va a convencer de ello. Miré ese cheque con asombro y admiración, y meditaba profundamente con gratitud y aprecio. Con Ho'oponopono, todo mi ser se siente vivo otra vez -incluyendo a mi niña interior que durante tantos tantos años olvidé.

La paz comienza conmigo,


Pam
http://www.peacefuldoc.com/

1 comentario: