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Cómo Cambiar lo Negativo y Manifestar tus Deseos

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Por Rhonda Byrne

Si hay algo negativo en tu vida y quieres cambiarlo, el proceso es: dar amor imaginando y sintiendo que tienes lo que quieres. Recuerda que cualquier cosa negativa es falta de amor, así que tienes que imaginar lo opuesto a la situación negativa, ¡porque lo opuesto es el amor! Por ejemplo, si tienes una enfermedad que quieres que desaparezca, da amor para que tu cuerpo esté saludable.

Si estás utilizando el Proceso Creativo para cambiar algo negativo, debes saber que no tienes que convertir lo negativo en positivo. Eso parece demasiado difícil y no es así como funciona la creación. Creación significa que algo nuevo se crea. Ni pienses en lo que quieres cambiar. Lo único que tienes que hacer es dar amor por lo que quieres, y la fuerza del amor te remplazará la negatividad.

Si una persona se lesiona y está bajo cuidado médico, pero las cosas no mejoran, ello quiere decir que está imaginando y sintiendo la lesión más que estar imaginando y sintiendo una recuperación total. La manera de inclinar la balanza hacia la recuperación es imaginando y sintiendo más una recuperación total que no teniéndola.

El hecho que puedas imaginar una recuperación total quiere decir ¡que ya existe! Impregna tu campo magnético de sentimientos buenos acerca de cualquier cosa y de todo lo que te hace sentir bien. Eleva el amor en cada área de tu vida. Siéntete bien lo más que puedas, porque cada momento en que das amor te trae una recuperación total.

"Tus sentimientos son tu dios". 
-Chanakia

Sea que quieras cambiar tu salud, tu dinero, las relaciones o cualquier otra cosa, ¡el proceso es el mismo! Imagina lo que quieres. Imagina y siente amor por tenerlo. Imagina cada escena y situación posible con lo que deseas, y siente que ya lo tienes. Trata de pasar siete minutos cada día imaginando y sintiendo que tienes lo que quieres. Hazlo cada día hasta que sientas que ya tienes tu deseo. Hazlo hasta que sepas que tu deseo te pertenece, como sabes que te pertenece tu propio nombre. Con algunas cosas lograrás esta sensación después de sólo uno o dos días. Otras cosas pueden demorar más. Entonces simplemente sigue tu vida, dando tanto amor y tantos buenos sentimientos como puedas porque mientras más amor das, más pronto recibirás lo que deseas.

Después de imaginar y sentir que tienes lo que quieres, estarás literalmente en un mundo nuevo con lo que has imaginado, de modo que no contradigas ese mundo nuevo contándole a todo el mundo que tienes una lesión que no está mejorando, porque entonces estarás otra vez imaginando lo peor y regresarás al viejo mundo. Cuando imaginas lo peor, eso será lo que recibes de vuelta. Cuando imaginas lo mejor, eso será lo que recibes de vuelta. Si alguien te pregunta cómo está tu lesión, puedes decirle: "Me siento cien por ciento bien otra vez y mi cuerpo está respondiendo". Puedes decir: "Esto ha sido una bendición porque me ha hecho apreciar mi cuerpo y mi salud más que nunca en mi vida". O si eres lo suficientemente audaz, puedes decir: "Tengo la recuperación total agarrada por los cuernos".

No puedes hablar de algo que no quieres sin sentirte mal. Es así de sencillo, pero la gente está tan acostumbrada a no sentirse bien durante tanto tiempo que ni siquiera nota lo mal que se siente cuando está imaginando y hablando de lo que no quiere. Cuando te vuelvas más consciente de cómo te sientes, y te preocupes más por tus sentimientos, llegarás al punto en que el más ligero descenso en tus buenos sentimientos te resultará insoportable. Estarás tan acostumbrado a sentirte bien, estarás tan consciente de tus sentimientos, que si tienes una baja te darás cuenta y enseguida te sobrepondrás y te sentirás bien. Se supone que debes sentirte bien y feliz la mayor parte del tiempo, porque estás llamado a tener una vida fenomenal, ¡y no hay otra manera en que puedas lograrlo!

"Estoy todavía resuelta a estar de buen ánimo y feliz en cualquier situación en que me encuentre, pues también he aprendido por experiencia que la mayor parte de nuestra felicidad o miseria depende de nuestra disposición y no de nuestras circunstancias".  
-Martha Washington

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