Breaking News



Crea Maravillosos Resultados en tu Vida con el Poder de la Gratitud y el Aprecio

poder-de-la-gratitud

por Wendy Betterini

Si realmente supieras la cantidad de energía que tienes a tu disposición a cada momento -el poder creativo que puede abrir caminos y crear resultados favorables en todas las áreas de tu vida- nunca te sentirías impotente o asustado de nuevo.

A través del uso consciente del agradecimiento y reconocimiento puedes acceder a este poder muy fácilmente. ¿Cómo? Al apreciar y sentirte agradecido acerca de un resultado que deseas incluso antes de que suceda. Vamos a utilizar algunos ejemplos para demostrar este poder.

Imagina que has solicitado un gran trabajo y tienes una entrevista, que parece ir bien. Realmente quieres este trabajo, pero estás preocupado porque había otros candidatos que son igual de hábiles y experimentados como tu.

Mucha gente cae inmediatamente en un enfoque pesimista y dicen cosas como: "probablemente no me llamen nunca. El trabajo ería perfecto para mí, pero no estoy seguro de que el entrevistador esté convencido de que soy la decisión correcta."

Desde el punto de vista de creación, este tipo de pensamiento puede bloquear el resultado deseado.

Pero podrías utilizar "el agradecimiento anticipado" para que tu resultado deseado sea más probable.

Ejemplo:

"Muchas gracias por permitirme conseguir este trabajo. Sé que soy perfecto para él, y estoy seguro de que el entrevistador pudo ver eso. Y si este trabajo en particular no se da, creo que un mejor trabajo vendrá a mi camino muy pronto. Gracias porque soy conducido al trabajo perfecto para mí!"

A continuación, céntrate en ese sentimiento de gratitud por que ya tienes el trabajo perfecto -al igual que te sentirías después de darte cuenta que lo tienes.

El uso de la apreciación funcionaría casi de la misma manera, excepto que te centrarías más en apreciar el gran trabajo que puedes hacer y lo que el trabajo hará por ti y cómo el tenerlo te haría sentir.

Ejemplo:

"Me agrada saber que mis habilidades se utilizan de una manera positiva. Agradezco la seguridad que viene de tener un trabajo estable y bien remunerado. Agradezco sentirme útil y poder tener un magnífico trabajo. Aprecio la forma en que el entrevistador manejó mi entrevista, parecía realmente interesado en mis contribuciones de trabajo anteriores. Aprecio este sentimiento de feliz expectativa y confianza. No me sorprendería en absoluto si lo consigo o no, pues sé que hay muchas más empresas que apreciarán mis habilidades y talentos".

Tanto la gratitud como el reconocimiento disuelven al instante cualquier duda, inseguridades y miedos que de otro modo habrían impedido que tu resultado se manifieste. Sin embargo, incluso si ese trabajo en particular no te fue dado, es muy probable que atraigas una mejor oportunidad sólo porque estás abierto a la misma.

Puedes utilizar este mismo proceso para casi cualquier cosa.

Aquí está uno para el dinero:

Gratitud: "Muchas gracias por permitirme más que suficiente dinero para cubrir mis necesidades de cada mes. Aunque a veces pareciera que no tengo suficiente, sé que eso es sólo una ilusión, porque en el momento en que empiece a alinear mis pensamientos con tener más dinero, más dinero empieza a llegar de nuevo. Estoy muy agradecido por tener un techo sobre mi cabeza. Estoy muy agradecido de que me pueda permitir comprar ropa, alimentos para comer, y disfrutar de una cama cómoda para dormir. Yo sé que mi situación financiera seguirá mejorando con el tiempo, y que uno de estos días ni siquiera tendré que pensar en el dinero porque voy a saber que simplemente tengo suficiente y más. Estoy muy agradecido por ello, gracias".

Apreciación: "Me encanta la sensación de tener un montón de dinero en el banco. Tal vez esto no siempre pueda ser cierto para mí, pero ha sido cierto en varias ocasiones, y sólo pensar en esos momentos me llena de un sentido de aprecio por la abundancia... me encanta ser capaz de escribir cheques para pagar mis cuentas sabiendo que habrá suficiente dinero en el banco para cubrirlas. Me encanta tener dinero para ir de compras y comprar cosas que me gustan. Me encanta tener $ 20, $ 50, $ 100 en el bolsillo. En realidad disfruto mucho teniendo dinero. Estoy deseando tener más dinero pronto. Tener un montón de dinero me hace sentir seguro, cómodo, excitado y libre. ¡Aprecio esos sentimientos!"

Puedes hacer lo mismo para los problemas de salud, problemas de relación, y mucho más!

Sólo tienes que crear en tu mente cómo te sentirás cuando tu resultado deseado se convierta en realidad, y estar agradecido por ello como si ya fuera un hecho. O, elegir cosas sobre tu resultado deseado que se puedan apreciar y centrarte en ellas durante varios minutos.

Si nunca has hecho esto puedes pensar que suena demasiado bueno para ser verdad, pero comienza a practicarlo en tu vida diaria y pronto te sorprenderás de lo bien que puede funcionar! :-)

¡Te deseo inmensa abundancia en todas las áreas de tu vida!

5 comentarios:

  1. hola amigos queria compartir con ustedes esta informacion
    POR QUÉ CUIDAR A NUESTROS HERMANOS MENORES.
    Nuestros hermanos menores como decía San Francisco de Asís son los animales, esos seres que Dios ha creado para acompañarnos y para hacer que la naturaleza sea en verdad grandiosa. Ellos tienen cualidades muy especiales, que podemos descubrir poco a poco. A medida que de verdad nos involucramos con ellos, nos pueden ayudar, cuidar y sobre todo entender.

    Los animales son seres muy especiales que están en una evolución espiritual menor, pero no por ello menos importante, y que cumplen una función tan vital como la nuestra en este planeta. Cuando decidimos escoger un animalito como mascota aceptamos una gran responsabilidad, que incluso ni siquiera llegamos a sospechar, ya que el universo nos hace responsables de su vida y su destino. Por eso si no hacemos bien con él y no lo cuidamos deberemos aceptar las consecuencias (ley de acción y de reacción por nuestras decisiones), que puede ser complejo y muy delicado.

    El asumirlos sólo como mascotas es un gran error, ya que en su interior hay sentimientos y sensaciones que son muy parecidas a las nuestras, incluso en algunos casos más puros, puesto que en situaciones complejas ellos estarían dispuestos a dar la vida por nosotros. Si bien es cierto existen animales que hemos domesticado y otros que son plenamente salvajes, su valor es el mismo, y se han dado casos hermosos en los cuales los más peligrosos pueden llegar a actuar suavemente y a convertirse en verdaderos compañeros.

    Son capaces de una gran entrega y de llegar a sentir un amor inmenso por quien los cuida y los protege, y cuando hay niños involucrados ellos pueden incluso dar lo mejor que tienen en su interior para que se curen o se rehabiliten, como es el caso de los perros o los caballos.

    Cada vez que el hombre los caza por diversión o por codicia algo de nuestro equilibrio espiritual a nivel de raza y planeta se pierde, puesto que el dolor que sienten se extiende y mancha a todo el planeta. Por eso es muy importante no contribuir a que esto se produzca, se debe tomar conciencia de que se está haciendo un gran daño y de que en algún momento ese daño deberá tener un pago que la naturaleza nos cobrará.

    Por eso sería importante enseñarles a los niños a orar por ellos, hacer cadenas de oración por los más desprotegidos o por aquellos que son cazados de forma indiscriminada, ya que cada vez que una raza desaparece algo dentro de nosotros también. Debemos comprender que el equilibrio de nuestro mundo dependerá de cómo los tratemos, de cómo los cuidemos y de aprender a vivir en armonía con nuestros hermanos menores, ya que eso nos hará mejores seres humanos y le podremos heredar a nuestros hijos de verdad un futuro más pleno y más brillante.

    ORACIÓN POR LOS ANIMALES:

    Escucha nuestra oración, oh DIOS, por nuestros hermanos menores los animales especialmente por aquellos animales, que están sufriendo; por aquellos que están fatigados, desnutridos y que son cruelmente tratados; por aquellas criaturas melancólicas que se encuentran cautivas que se golpean contra las rejas; por todos los que se encuentran en el dolor o que están listos para la "muerte".
    nosotros te suplicamos por todos ellos para que tengas misericordia y compasión. Haz de nosotros mismos, verdaderos amigos de los animales, como guardianes y protectores de la vida pura e inocente sobre este planeta...así sea.

    ResponderEliminar
  2. hola amigos queria compartir con uds esta bella historia
    El Príncipe Feliz – autor oscar Wilde
    Por encima de la ciudad entera, encima de un pedestal, se alzaba la estatua del Príncipe Feliz. Estaba hecha de finísimas hojas de oro, tenía por ojos dos deslumbrantes zafiros y un rubí rojo en el puño de su espada. Tal era la belleza del Príncipe Feliz que todo el mundo lo admiraba.
    - Es igual de hermoso que una veleta, dijo uno de los concejales.
    - Tienes que ser como el Príncipe feliz hijo mío. El nunca llora - le dijo una madre a su hijo que lloraba porque quería la Luna. - ¡Parece un ángel! - decían la gente al salir de la catedral.

    Una noche llegó a la ciudad una golondrina que iba camino de Egipto. Sus amigas habían partido hacia allí semanas antes, pero ella se había quedado atrás porque se había enamorado de un junco. Decidió quedarse allí pero al llegar el otoño sus amigas se marcharon y así que la golondrina decidido ponerse rumbo a las Pirámides. Su viaje la llevó hasta ese lugar y al ver la estatua del Príncipe Feliz pensó que era un buen lugar para posarse y pasar la noche.
    Cuando ya tenía la cabeza bajo el ala y estaba a punto de dormirse una gran gota de agua cayó sobre ella. - Qué raro, si ni siquiera hay nubes en el cielo… - pensó la golondrinita Pero entonces cayó una segunda gota y una tercera. Levantó la vista hacia arriba y cuál fue su sorpresa cuando vio que no era agua lo que caía sino lágrimas, lágrimas del Príncipe Feliz.
    - ¿Quién eres pregunto la golondrina? - Soy el Príncipe Feliz - Ah. ¿Y entonces por qué lloras?
    - Porque cuando estaba vivo vivía en el Palacio de la Despreocupación y allí no existía el dolor. Pasaba mis días bailando y jugando en el jardín y era muy feliz. Por eso todos me llamaban el Príncipe Feliz. Había un gran muro alrededor del castillo y por eso nunca ví que había detrás, aunque la verdad es que tampoco me preocupaba. Pero ahora que estoy aquí colocado puedo verlo todo y veo la tristeza y la miseria de esta ciudad y por eso mi corazón de plomo sólo puede llorar.
    La golondrinita escuchaba atónita las palabras del Príncipe. - Mira, allí en aquella calle hay una casa en la que vive una pobre costurera - dijo el príncipe - Está muy delgada y sus manos están ásperas y llenas de pinchazos de coser. A su lado hay un niño, su hijo, que está muy enfermo y por eso llora. Golondrinita, ¿podrías llevarle el rubí del puño de mi espada? Yo no puedo moverme de este pedestal. - Lo siento pero tengo que irme a Egipto. Mis amigas están allí y debo ir yo también. - Por favor golondrinita, quédate una noche conmigo y sé mi mensajera.
    Aunque a la golondrina no le gustaban los niños, el príncipe le daba tanta pena que al final accedió. De modo que arrancó el gran rubí que tenía el Príncipe Feliz en la espada y lo dejó junto al dedal de la mujer.
    Al día siguiente la golondrina le dijo al príncipe: - Me voy a Egipto esta misma noche. Mis amigas me esperan allí y mañana volarán hasta la segunda parada. - Pero golondrinita, allí en aquella buhardilla vive un joven que intenta acabar una comedia pero el pobre no puede seguir escribiendo del frío y hambre que tiene. Haz una cosa, coge uno de mis ojos hechos de zafiros y llévaselo. Podrá venderlo para comprar comida y leña. - Pero no puedo hacer eso… - Hazlo por favor. La golondrina aceptó los deseos del príncipe y le llevó al muchacho el zafiro, quien se alegró muchísimo al verlo. Al día siguiente la golondrina fue a despedirse del príncipe. - Pero golondrinita, ¿no te puedes quedar una sola noche más conmigo? - Es invierno y pronto llegará la nieve, no puedo quedarme aquí. En Egipto el sol calienta fuerte y mis compañeras están construyendo sus nidos alla. Lo siento, pero tengo que marcharme querido pŕincipe, volveré a verte y te traeré piedras preciosas para que sustituyas las que ya no tienes. Te lo prometo.

    ResponderEliminar
  3. Pero allí en la plaza hay una niña vendedora de cerillas a la que se le han caído todas sus cerillas al suelo y ya no sirven. La pobre va descalza y está llorando. Necesito que cojas mi otro ojo y se lo lleves por favor.- Pero príncipe, si hago eso te quedarás ciego. - No importa, haz lo que te pido por favor. Así que la golondrina cogió su otro ojo y lo dejó en la palma de la mano de la niña, que se marchó hacia su casa muy contenta dando saltos de alegría. La golondrina volvió junto al príncipe y le dijo que no se iría a Egipto porque ahora que estaba ciego él la necesitaba a su lado. - No golondrinita, debes ir a Egipto. - ¡No! Me quedaré contigo para siempre, contestó la golondrina y se quedó dormida junto a él.
    El príncipe le pidió a la golondrina que le contara todo lo que veía en la ciudad, incluida la miseria, y ésta un día le contó que había visto a varios niños intentando calentarse bajo un puente pasando hambre. El príncipe le pidió entonces a la golondrina que arrancase su recubrimiento de láminas de oro y que se lo llevara a los más pobres. La golondrina hizo caso, los niños rieron felices cuando tuvieron en sus manos las láminas de oro y el Príncipe Feliz se quedó opaco y gris. Llegó el frío invierno y la pobre golondrina, aunque intentaba sobrevivir para no dejar solo al Príncipe, estaba ya muy débil y sabía que no viviría mucho más tiempo.

    Se acercó al príncipe para despedirse de él y cuando le dio un beso sonó un crujido dentro de la estatua, como si el corazón de plomo del Príncipe Feliz se hubiese partido en dos al saber que su amiga yacía ahi. Al día siguiente el alcalde y los concejales pasaron junto a la estatua y la observaron con asombro. - ¡Qué andrajoso está el Príncipe Feliz! ¡Parece un pordiosero! ¡Si hasta tiene un pájaro muerto a sus pies! - dijo el alcalde De modo que quitaron la estatua y decidieron fundirla para hacer una estatua del alcalde. Estando en la fundición alguien reparó en que el corazón de plomo del príncipe se resistía a fundirse. Por lo que cogieron y lo tiraron al basurero, pero allí tuvo la fortuna de encontrarse con la golondrina muerta.
    -Tráeme las dos cosas más preciosas de la ciudad -dijo Dios a uno de sus ángeles. Y el ángel se llevó el corazón de plomo y el pájaro muerto. -Has elegido bien -dijo Dios-. El pajarillo cantará para siempre en mi jardín del Paraíso y en mi ciudad de oro el Príncipe Feliz repetirá mis alabanzas.

    ResponderEliminar
  4. una vez un niño le pregunto a su profesor, como cambio el mundo, y su profesor le respondio con Amor, el niño le dijo entonces si doy mucho Amor el mundo cambiara mucho mas rapido, tienes razon dijo el profesor

    ResponderEliminar